
Dirección General de Irlandesas Bami
Me presento, me llamo Francisco Ángel Pérez y soy Director General de uno de nuestros Colegios, el de Irlandesas Bami de Sevilla. Os cuento que, desde que nos dieron noticias de la unión de ambas ramas, hemos vivido momentos tristes, esperanzadores y emocionantes.
Un momento triste pero muy bonito fue cuando me invitaron nuestras Monjas a la Misa de Apertura de la última Congregación General del IBVM, en Manresa. Descubrí un sentimiento de pertenencia a la familia Mary Ward que hasta la fecha no había sentido.
El momento de esperanza y futuro sucedió cuando se creó la Fundación Educativa Mary Ward, conociendo a los nuevos compañeros que venían de la CJ, compartiendo momentos, experiencias y sentimientos.
Por fin, el pasado 4 de noviembre tuvo lugar en el Santuario de Loyola (Guipúzcoa) la fusión de las dos ramas. Desde el primer minuto respiramos un ambiente de alegría.
Tuvimos tres momentos importantes. El primero fue la llegada al Santuario, con abrazos, reencuentros y presentaciones. El segundo fue la Misa. Cada momento de ella fue emocionante, aunque yo destacaría el Juramento de las Monjas que pertenecían al IBVM, en especial el de Teresa Vorcy, que estaba detrás de mí. Otro momento maravilloso sucedió cuando la General de las CJ acogió en un abrazo a nuestras Monjas. Todos lloramos de emoción y alegría. Y el tercer momento fue la comida, el poder compartir con todas nuestra Monjas de la Congregación de Jesús este momento, sentirte parte de algo histórico grandísimo y hablar con Monjas de diferentes países, es una vivencia que nunca olvidaré. Y dentro de algunos años, cuando se hable de este momento, podré decir “Yo estuve allí”.
Francisco Ángel Pérez

Dirección del área de Personas de la Fundación Educativa Mary Ward
El pasado 4 de noviembre tuvimos el gran privilegio de asistir a la Eucaristía de celebración de la fusión de las dos ramas que aún existían de las religiosas seguidoras de nuestra querida Mary Ward. Una Eucaristía celebrada en el Santuario de Loyola por el Rev. P. Arturo Marcelino Sosa Abascal, SJ.
Esto representa un hecho histórico en la obra que Mary inició allá por el siglo XVII, ya que después de más de 400 años, volvemos caminar juntas. Y creo que, en el camino recorrido hacia esta unión, todos los que formamos parte de la familia Mary Ward hemos aportado nuestro granito de arena, siempre desde la humildad del trabajo diario y desde la fidelidad al Carisma. No en vano, los colegios de España del IBVM y la CJ, iniciamos juntos en 2022 una aventura común, con la constitución de la Fundación Educativa Mary Ward, lo que, sin duda, supuso un hito en este proceso.
Ahora nos toca mirar hacia el futuro, pero lo hacemos más fuertes, con el enriquecimiento mutuo. Y debemos hacerlo abordando los retos que nos plantea la sociedad actual: la crisis de valores, la falta de acompañamiento de nuestros niños y jóvenes, el aumento de la diversidad producto de los movimientos migratorios o el impacto de la creciente digitalización del mundo con la irrupción de la IA son solo algunos ejemplos. Necesitaremos ser humildes pero valientes, prudentes, pero también decididos, y siempre desde el discernimiento a la luz de Nuestro Carisma.
Un horizonte incierto y seguro con muchos retos, pero que afrontamos con ilusión, esperanza y la confianza en que Dios nos ayudará a superarlas con éxito.
Josep Cerrada Jubert

Responsable de Pastoral de Mary Ward Donostia
El 4 de noviembre fue un día diferente, rompimos la dinámica de las clases y nos acercamos a la basílica de Loyola, a la casa de San Ignacio. Según salíamos del colegio nuestra impresión fue que íbamos a vivir un hecho histórico. Por fin, se pudo hacer realidad el sueño de Mary Ward de tener una congregación única en la cual podamos llevar a cabo su proyecto, un proyecto que sigue la luz que marcó San Ignacio y, además, en su casa.
En el encuentro percibí muchos gestos de emoción, muchos abrazos sinceros entre personas que apenas se conocían, pero que se sentían de la misma familia, con la misma misión. Sentí mucho agradecimiento hacia las personas que han hecho posible que todo esto sea realidad.
Importante fue la participación del general de la Compañía de Jesús, nos hermanamos más, si cabe, con ellos y compartimos nuestro estilo y espíritu.
Pero algo que me llamó la atención, fue la imagen de iglesia universal que pudimos vivir en el encuentro. Muchas veces estamos encerrados en nuestra pequeña realidad cotidiana, en nuestro colegio, en nuestra parroquia. Me sentí partícipe de algo mucho mayor, me sentí partícipe de una congregación mundial, de la iglesia universal.
Quiero agradecer la invitación y oportunidad que tuve de poder vivir esta experiencia, agradezco el poder sentirme parte de un proyecto tan grande e importante.
Mikel Rekondo Amenábar