Justicia con enfoque humano: claves del debate de nuestra Delegación Virtual para la CSW70
Desde nuestra red JPIC, celebramos una segunda sesión de la Delegación Virtual, en preparación para la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW70) de Naciones Unidas, centrada en uno de los temas clave de la agenda internacional: el acceso a la justicia para mujeres y niñas. El encuentro reunió a expertas del ámbito jurídico y social que analizaron tanto los avances legislativos como los retos pendientes en la lucha contra las violencias de género.
Intervención de María Naredo (enfoque jurídico)
La jurista María Naredo destacó que las violencias sexuales deben entenderse como graves vulneraciones de derechos humanos, con impactos profundos en la vida, la salud y la integridad de las víctimas. En su intervención, subrayó los avances logrados en España en los últimos años, especialmente a partir de la aprobación de la ley de garantía de la libertad sexual, que ha introducido mejoras como la creación de centros de crisis 24 horas, el acceso a pruebas forenses sin necesidad de denuncia previa y el reconocimiento del derecho a la reparación integral.
Sin embargo, Naredo advirtió de una importante brecha entre la legislación y su aplicación real. Señaló que menos del 5% de las víctimas de violencia sexual denuncian, debido a factores como el miedo, la falta de confianza en el sistema y la escasa formación de algunos operadores jurídicos. Además, insistió en la necesidad de mecanismos efectivos de rendición de cuentas que permitan evaluar el cumplimiento de las leyes y garantizar una respuesta adecuada por parte de las instituciones.
Intervención de Hayat Traspas (enfoque social)
Por su parte, la activista Hayat Traspas aportó una perspectiva social, centrada en el trabajo directo con mujeres afectadas por prácticas como la mutilación genital femenina y el matrimonio forzado. En su intervención, defendió que el acceso a la justicia comienza mucho antes de llegar a los tribunales, en el momento en que una mujer reconoce que ha sido víctima de una injusticia y se siente capaz de nombrarla.
Traspas identificó diversas barreras que dificultan este proceso, entre ellas el silencio social, la normalización de ciertas violencias, las barreras culturales y la falta de confianza en las instituciones. Asimismo, denunció la falta de formación específica en profesionales clave como docentes, sanitarios o fuerzas de seguridad, lo que puede derivar en situaciones de revictimización.
Ambas ponentes coincidieron en la importancia de complementar el marco legal con un enfoque más humano, que tenga en cuenta las realidades individuales y los contextos sociales de las víctimas. En este sentido, se destacó el papel fundamental de la prevención, la sensibilización y el trabajo comunitario como herramientas para avanzar hacia una justicia más accesible y efectiva. La sesión concluyó poniendo de relieve que, aunque se han producido avances significativos, aún persisten importantes desafíos que requieren una acción coordinada entre instituciones, organizaciones y sociedad civil para garantizar una verdadera igualdad de género.