Carisma

La visión de Mary Ward para su Congregación se basó en una serie de propuestas que, en su momento, eran inaceptables para la Iglesia, pero que hoy en día son totalmente asumidas.

Mary Ward vio claro el papel de las mujeres como religiosas apostólicas. Por ello, proponía una congregación de mujeres viviendo sin clausura y, por lo tanto, libres para encontrar las necesidades de la gente; viviendo una vida ordinaria y, muy significativamente, autogobernadas y libres parar responder a la llamada del Espíritu allí donde surja para llevar la noticia del Evangelio. Para apoyar este trabajo, Dios guió a Mary Ward a elegir la espiritualidad de San Ignacio de Loyola, esto es, «encontrar a Dios en todas las cosas» y ser contemplativas en sus vidas y oraciones, incluso en medio de su actividad apostólica.

Por lo tanto, nuestro carisma es ser mujeres contemplativas, respondiendo a las necesidades del mundo de tal forma que la noticia del amor de Dios sea conocida y abrazada. Nuestra Llamada es a llevar vidas sencillas, enfocar nuestras energías allí donde la necesidad sea mayor, ofreciendo una especial atención a aquellos forzados a vivir en pobreza y necesidad.

 

Así quedó recogido en las Llamadas de nuestra última Congregación General en 2014

La segunda Congregación General de la rama Loreto del Instituto se inauguró el 7 de septiembre de 2014. A las cuarenta y ocho religiosas que participaban en la CG se unieron cinco personas de apoyo, dos miembros de la Congregación de Jesús y dos facilitadoras. Todas se vieron fortalecidas por las oraciones y el apoyo de los miembros del Instituto y los compañeros/as de trabajo, colegas y amistades de todo el mundo.

 

Nuestro nuevo liderazgo
En un clima de oración y de bendición, de confianza y alegría, celebramos la elección de Noelle Corscadden como Líder del Instituto, con Igora Pinto (Vicaria), Judith Nekesa, Macarena Fernández de Bobadilla y Brenda Eagan como nuevo Consejo del Instituto.

Primera Llamada:

Recuperar la frescura del Evangelio, permitiendo que Jesús transforme nuestras vidas

Acción

  • Iniciar a nivel Instituto un proceso de compartir el Evangelio que invite a los miembros, colaboradores/as y asociados/as a unirse a «un círculo de Mary Ward», para volver a encender el compromiso con Jesús y recobrar la pasión primera por la misión de Dios. Donde sea necesario se facilitarán las orientaciones, la preparación y la dirección precisas.

Segunda Llamada:

Traer al centro de nuestras vidas y ministerios a las personas forzadas a vivir en la pobreza

Acciones:

  • Revisar nuestra vida personal y nuestros ministerios, contemplando la postura de Jesús hacia las personas marginadas y valiéndonos de los recursos a nuestro alcance.
  • Pedir a nuestras artistas, músicas y escritoras que creen materiales e imágenes que nos evoquen la realidad de nuestro mundo y nuestra respuesta ante esta realidad.

Tercera llamada:

Ir adonde la necesidad sea mayor

  • Que el Liderazgo del Instituto envíe en misión más allá de las fronteras, empezando en la formación inicial. 
  • Que el Liderazgo del Instituto convoque a los miembros para realizar ministerios en favor del «Cuerpo Total».
  • Organizar ministerios compartidos por miembros IBVM de varias provincias:
  • (a) en un ministerio presente en otra Provincia
    (b) en una comunidad internacional para la misión.

Cuarta llamada:

Vivir ‘sosteniblemente’ y en discernimiento de lo suficiente

Acciones

  • Crear un material para el discernimiento que revise la vida personal y comunitaria a la luz de la teología de lo suficiente, y actuar en consecuencia.

  • Hacer una planificación para la sostenibilidad de la Provincia.

  • Donde sea necesario, crear proyectos que generen ingresos, siguiendo las orientaciones del Instituto.

Quinta llamada:

Crear la unidad que nos impulse a ir más allá de las fronteras:

Acciones

  • A la luz de «ser un cuerpo global», iniciar un proceso de revisión del Instituto sobre de nuestra realidad inter-cultural y acerca de nuestra experiencia de lo que significa la equidad.
  • Iniciar un proceso de formación en el liderazgo participativo a nivel de todo el Instituto.
  • Desarrollar orientaciones y un plan de formación/preparación para los miembros, asociados/as y colaboradores/as para que nuestros respectivos ministerios se realicen en plano de igualdad.
  • A nivel de Instituto, establecer redes de ministerios, hermanamientos y otros medios de conectarnos.
  • Evaluar diferentes estructuras de gobierno y modelos de liderazgo.
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