El 18 de octubre, desde el año 2007, se conmemora el Día europeo contra la trata de personas. La trata de personas es una terrible lacra que está presente, más cerca de lo creemos, en nuestras ciudades, pueblos y barrios.
Para hacernos idea de la magnitud de este delito en Europa sirven algunos datos de Eurostat
- En 2023, fueron identificadas en Europa 10.792 víctimas de trata, un 6.9% más que el año anterior.
- La mayoría de ellas, 63%, eran mujeres o niñas
- La mayoría de ellas, 64%, de países no pertenecientes a la UE.
- La trata con fines de explotación sexual es mayoritaria, 44%, seguida de la explotación laboral, 35%, y otros fines (actividades delictivas, mendicidad forzada y extracción de órganos) 20%.
Los datos pueden abrumarnos, pero también darnos algo de esperanza. El hecho de que haya más víctimas identificadas responde a una intervención policial más eficaz y al refuerzo de la justicia penal contra los traficantes. (Un 10% más de traficantes que el año anterior fueron condenados).
Los datos de una realidad tan sórdida y compleja pueden paralizarnos, hacernos sentir que no podemos hacer nada al respecto. Pero detrás de los datos hay personas, familias, historias, que no nos dejan indiferentes. ¿Qué podemos hacer?
Te contamos algunas iniciativas en las que estamos participando y a las que te invitamos a unirte:
- Abrir los ojos, escuchar, informarnos, conocer las causas de la trata y cómo prevenirla y combatirla. Durante el mes de octubre tendrán lugar varios eventos formativos tanto presenciales como en línea:
- la webinar de Talithakum “Hacia una economía del cuidado. Acción colectiva contra la Trata” que tendrá lugar el 17 de octubre
- la mesa redonda “La esperanza que libera”, que tendrá lugar en la Fundación Pablo VI de Madrid el día 21 de octubre y en la que participará Adina Balan, CJ de forma virtual.


- Participar en la Eucaristía Jubilar de la trata, el domingo 26 de octubre a las 12 en la Catedral de la Almudena. Esta celebración forma parte del Año Jubilar 2025 “Peregrinos de la Esperanza”. Ha sido organizada por la Comisión Diocesana contra la Trata de la Archidiócesis de Madrid, a través de la cuál, apoyamos el proyecto social de la Conferencia Episcopal Española, aportando nuestra oración y compromiso, para que esta esclavitud moderna llegue a su fin.

- Seguir haciendo denuncia profética. Como red internacional contra la trata, el IBVM/CJ participa junto a otras organizaciones de la sociedad civil en los procesos internacionales de Naciones Unidas. Por ejemplo, recientemente, Imelda Poole tuvo una intervención en los Diálogos Constructivos sobre el proceso de revisión de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (UNTOC). Gracias a su extensa labor acompañando a supervivientes de trata en el proyecto de Albania, pudo aportar una visión humana de este crimen trasnacional, que resulta tan lucrativo para las redes de traficantes, señalando la necesidad de incidir en las causas estructurales de la trata como son la desigualdad y la pobreza.
No podemos acostumbrarnos a esta injusticia que hiere la dignidad humana. Como nos animaba el Papa Francisco: «La trata se cobra millones de víctimas… pero no perdamos la esperanza: convirtámonos en embajadores de la esperanza, estando al lado de las víctimas y supervivientes».

