Llamamiento de la Red IBVM – CJ a la ONU para abordar el cambio climático en el 50 aniversario del Día Internacional de la Tierra

El cambio climático presenta el mayor desafío para el futuro de la humanidad y los sistemas de soporte de vida que hacen nuestro planeta habitable. Durante esta época incierta de pandemia, especialmente, el mundo entero se enfrenta a la situación de crisis climática y, hasta cierto punto, se acerca un paso más a la extinción masiva.

Este año celebramos el 50º aniversario del Día Mundial de la Tierra y los organizadores del Día de la Tierra eligieron la acción climática como tema para este año de aniversario. El desafío del cambio climático está en el centro de la degradación ambiental y del profundo cambio que está experimentando nuestro planeta.

No hay fronteras en relación con una emergencia climática y se requiere la cooperación multilateral si queremos revertir el daño. En 2015, los Estados miembros de las Naciones Unidas firmaron el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático para proteger nuestra tierra para las generaciones futuras. Prometieron a sus ciudadanos y se comprometieron a:

  • Reducir la cantidad de gases de efecto invernadero dañinos producidos y aumentar la energía renovable – eólica, solar y de las olas.
  • Mantener el aumento de la temperatura global «por debajo de» 2ºC (3,6ºF) y tratar de limitarlo a 1,5ºC.
  • Revisar los progresos realizados en el acuerdo cada cinco años.
  • Gastar, para el año 2020, 100.000 millones de dólares anuales en la financiación del clima para ayudar a los países más pobres, con el compromiso de continuar con la financiación en el futuro.

Lamentablemente, la excitación generada en ese momento ha ido seguida por una disminución gradual del compromiso político de los gobiernos para aplicar las medidas acordadas. Cada Conferencia anual de las Partes (COP) realizada entre 2016 y 2019 ha llevado a una mayor desconexión entre el lento proceso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992 (CMNUCC) y las medidas exigidas por las personas preocupadas en todo el mundo.

Las religiosas del Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM) y la Congregatio de Jesu (CJ) trabajan en colaboración en las Naciones Unidas para promover un mundo más humano, justo y sostenible. Somos una ONG asociada al Departamento de Comunicaciones Globales y al ECOSOC en la ONU. El documento que compartimos a continuación es el resultado del trabajo de las religiosas y sus asociados sobre el terreno en siete países en el campo de la educación, en particular de las mujeres y las niñas, la atención de la salud, el bienestar espiritual y social y el desarrollo de la comunidad.

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