facebook Facebook  |  twitter Twitter  |  youtube YouTube  sobre web  Suscríbete a nuestro boletín 

Comentario del Evangelio desde la Espiritualidad de Mary Ward

Evangelio, 28 de junio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (8,1-4): 

En aquel tiempo, al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». Extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero, queda limpio». Y en seguida quedó limpio de la lepra. Jesús le dijo: «No se lo digas a nadie, pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés».

 

Reflexión desde la Espiritualidad de Mary Ward

Este evangelio me ayuda a ver la relación entre el hombre y nuestro Padre Dios. Le solicitamos ayuda porque confiamos en él, sabemos todo lo que puede hacer y obrar en nosotros, podemos dialogar con Él: si tú quieres, puedes hacerlo. Me siento leprosa cuando reconozco mis egoísmos, pero como enferma ¿me dirijo a Él para que me cure?. ¿Es mi fe tan grande como la del leproso? Jesús no duda en acercarse al leproso y pese a sus llagas, le toca. Es uno de los mejores ejemplos de cercanía y amor. ¿Buscamos nosotros ese contacto directo con Dios? ¿Me dejo tocar para que me cure? Al tocarle, no solo le curó, sino que también le pidió que fuera donde estaba el sacerdote y se lo comunicara. Él nos salva, pero también nos pide que actuemos en aquellos que nos rodean. Tenemos que concretar nuestra fe con acciones en nuestro día a día, con acciones como las que llevó a cabo Jesús de Nazaret: Acercándonos al otro y tocándole para ayudarle. Mary Ward se dejó tocar por Dios y su búsqueda fue incansable. Concretó su fe en el día a día y fue capaz de referirlo todo a Dios. Quiero aumentar mi fe y ser capaz de dejarme tocar y curar por Dios, con todo lo que eso conlleva. Porque al igual que al leproso, sé que algo me va a pedir y tengo que actuar en consecuencia como hizo Mary Ward.

 


 

contacto espanola   contacto red   contacto enelemundo