Evangelio, 07-05-2014

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,35-40):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».

Comentario desde la Espiritualidad de Mary Ward:

¡Qué difícil me es hacer un comentario a este evangelio sin caer en viejos tópicos!
La invitación que me hace este texto del evangelio de Juan guarda relación con la lectura de los hechos de los apóstoles: «Entregar la vida como el Maestro y así dar y generar vida». Nuestra aventura con el Resucitado escapa a los principios y valores que suelen regir nuestra cotidianidad, es una invitación a mirar nuestra existencia más allá de lo que espontáneamente podemos desear y anhelar y nos invita a transcender nuestros propios límites hasta confundirnos como Cristo con la voluntad Divina.
Mary Ward, a lo largo de su peregrinaje por este mundo no buscó otra cosa que hacer la Voluntad de Dios y por ello pagó un duro precio... Y pudo con tantas dificultades y sufrimientos porque sólo en Cristo encontró razón a su existir, a su entrega, a sus búsquedas. Experimentó y supo ofrecer a los demás lo que significó para ella la experiencia Pascual: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed".
Mary Ward, a lo largo de su peregrinaje por este mundo no buscó otra cosa que hacer la Voluntad de Dios y por ello pagó un duro precio... Y pudo con tantas dificultades y sufrimientos porque sólo en Cristo encontró razón a su existir, a su entrega, a sus búsquedas. Experimentó y supo ofrecer a los demás lo que significó para ella la experiencia Pascual: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed".

¡Qué difícil me es hacer un comentario a este evangelio sin caer en viejos tópicos!
La invitación que me hace este texto del evangelio de Juan guarda relación con la lectura  de los hechos de los apóstoles: «Entregar la vida como el Maestro y así dar y generar vida». Nuestra aventura con el Resucitado escapa a los principios y valores que suelen regir nuestra cotidianidad, es una invitación a mirar nuestra existencia más allá de lo que espontáneamente podemos desear y anhelar y nos invita a transcender nuestros propios límites hasta confundirnos como Cristo con la voluntad Divina.

Mary Ward, a lo largo de su peregrinaje por este mundo no buscó otra cosa que hacer la Voluntad de Dios y por ello pagó un duro precio... Y pudo con tantas dificultades y sufrimientos porque sólo en Cristo encontró razón a su existir, a su entrega,  a sus búsquedas. Experimentó y supo ofrecer a los demás lo que significó para ella la experiencia Pascual: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed".

Espiritualidad de Mary Ward

 


 

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