El IBVM y la CJ han decidido dedicar el día 30 de cada mes a la causa de su unión, convirtiéndose en un único Instituto, como Mary Ward quería. Por este motivo, vamos a difundir cada día 30 del año una píldora de historia de este proceso, basándonos en el trabajo de investigación y compilación de Mary Wright, Ibvm de Australia.

El caso de las hermanas Mariana y Petronila

Sus historias son un ejemplo de cómo muchas personas influyeron en el desarrollo y crecimiento del Instituto en aquella época.

Mother Paul FinnMother Paul FinnComencemos por Marianna Finn, una mujer irlandesa que entró en Rathfarnham en los comienzos de la fundación en Irlanda. Mother Teresa la envió a la fundación de Navan. Ya era Mother Paul Finn cuando comienzan las dificultades entre las dos casas, el Obispo la nombró superiora vitalicia; en otras palabras, la reconocía como Fundadora de esa pequeña rama del Instituto en Navan.

En 1846 un médico le recomendó que hiciera un viaje por mar por motivos de salud. Y así fue como llegó a Augsburgo para hacer una investigación sobre el Instituto. Ella sentía que la falta de comunicaciones de aquel momento había influido en la ruptura de los lazos entre Rathfarnham y Navan.

Allí conoció a una mujer irlandesa, Petronila Barrett, convertida del anglicanismo y profesora de inglés en el colegio de Augsburgo.

Entró allí en el Instituto, con el nombre de Mother Ignatius Barrett.

Según Mary Wright, se trataba de una situación extraordinaria puesto que estas dos comunidades eran como Institutos totalmente separados.

Y es que desde allá fue nombrada superiora de una nueva casa en Balbriggan (Irlanda) en 1857.

Era una época en que surgían muchas reclamaciones sobre la jurisdicción de las entonces Superioras Generales y los Obispos. En medio de la cuestión sobre la jurisdicción de Mother Teresa Ball sobre la casa de Balbriggan, el Vaticano, en 1861, dictaminó que estaba bajo la Casa Madre de Rathfarnham, cosa que no agradó mucho a Mother Ignatius Barrett, que venía del grupo de Navan…

Siempre citando a Mary Wright, se cuenta que cogió su equipaje y se marchó a Alemania con un grupito de monjas de la comunidad y con novicias. Así se plantó en el Generalato de Nymphenburgo, (estas eran del Instituto, aunque no del suyo). La Superiora General las envió a Inglaterra para que fundaran una casa nueva del Instituto en Gloucester, al sur de Inglaterra. Y fue desde esta casa desde donde se fundaron otras comunidades en el sur de Inglaterra.

En resumen, he aquí unos viajes extraordinarios que tuvieron como resultado la fundación de una casa floreciente del Instituto en Inglaterra, partiendo de Rathfarnham.

Una historia bastante extraordinaria.

 


 

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