Somos una comunidad religiosa inspirada por Mary Ward y queremos vivir nuestra Espiritualidad y compartirla con las personas con las que convivimos y trabajamos

 

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Noticias del Instituto

"Mi experiencia en R.D. del Congo"

Mabel Ybáñez, antigua alumna de Irlandesas, es responsable de proyectos de Manos Unidas en una extensa área de República Democrática del Congo. En este texto comparte con nosotras la experiencia de sus visitas sobre el terreno, visitando escuelas, maternidades y proyectos de integración laboral...

 

 

Me perdonareis si empiezo presentándome, soy Mabel Ybáñez Bernaldo de Quirós, antigua alumna de las Irlandesas de Madrid Velázquez, de Loreto Abbey Rathfarnham en Dublín (Irlanda), hoy desgraciadamente desaparecido, donde cursé dos años de bachillerato, y del Centro Internacional de Secretariado Mary Ward en Madrid. Años todos ellos de los que guardo un estupendo recuerdo y que ayudaron a mi formación como persona.
A partir de la finalización de mis estudios, mi vida profesional ha estado siempre ligada al sector internacional y es solo a finales del 2008 cuando, ya prejubilada de la empresa estatal Expansión Exterior, S.A. que, a través de una amiga, conozco la ingente labor de cooperación al desarrollo que realiza en el mundo la ONG de la Iglesia Católica española Manos Unidas. Por dar una cifra orientativa, el importe económico dedicado solo al continente africano en el año 2012 ha sido de 12.608.645 euros que han beneficiado a más de 2 millones de personas en 241 proyectos. Me incorporo como voluntaria a la misma, inicialmente al departamento de Cofinanciación y finalmente desde noviembre 2010 al de Proyecto África Centro donde desarrollo mi trabajo como responsable de proyectos de un área extensa del segundo país más grande de ese continente después de Argelia, la República Democrática del Congo, el antiguo Congo belga de la época colonial. Tengo a mi cargo un amplio territorio que abarca tres provincias: la Oriental que hace frontera con Uganda y Sudan del Sur, el Ecuador fronteriza con Republica Centroafricana, hoy de triste actualidad por los recientes conflictos bélicos, y la Rep. del Congo y finalmente al sur del país, la provincia de Katanga que a su vez tiene como fronteras a Angola, Zambia, Tanzania, Rwanda y Burundi.

Visita de Centros de Salud de Cáritas diocesana de Lubumbashi con el Dr. Laurent MwansaVisita de Centros de Salud de Cáritas diocesana de Lubumbashi con el Dr. Laurent MwansaEstoy enamorada de ese inmenso y bellísimo país con una naturaleza prodigiosa y exuberante y una riqueza impresionante en recursos naturales y minerales, que le hacen el objeto de la codicia de las multinacionales y empresas más relevantes en el sector de materias primas del mundo. En su subsuelo hay oro, brillantes, cobre, cobalto, uranio y coltán, por citar solo algunos de los minerales más significativos. Ello unido al mal gobierno y corrupción imperante en sus dirigentes, no hace sino agrandar día a día el nivel de pobreza de sus habitantes, que se encuentran a la cola de los más pobres del mundo.Maternidad de la red del Bureau d’Oeuvres Médicales (BDOM) de Cáritas LubumbashiMaternidad de la red del Bureau d’Oeuvres Médicales (BDOM) de Cáritas LubumbashiHe realizado un par de viajes largos al país, el primero a la provincia Oriental donde estamos desarrollando proyectos de salud, educación, formación de mujeres, agua y agrícolas con distintas contrapartes. Con los Padres Blancos, por ejemplo, estamos colaborando con varias escuelas rurales y urbanas, desde preescolar, primaria y secundaria así como internados que aseguran que los niños campesinos con dificultades de acceso a la educación por las deficientes carreteras y las largas distancias que se ven obligados a recorrer a pie, logren su sueño de ir a la escuela que les asegure un futuro mejor. Maternidades como la de Ndrele donde las mujeres pueden ser atendidas dignamente, centros de salud y dispensarios o centros nutricionales y clínicas infantiles como la Morlanne, con un volumen de pacientes creciente día a día que va a ser ampliada con un nuevo proyecto. El Centro de jóvenes de Bunia es otro buen ejemplo de la gran labor que realizan los Misioneros de África a quienes Manos Unidas lleva apoyando muchos años a lo largo de todo el país. Con sus 3.500 inscritos, cuenta con bibliotecas, internet y departamento de informática y se ha demostrado como una herramienta de formación impresionante para estudiantes de secundaria, universitarios y profesores de esta importante ciudad del país.


Pero no son los únicos, también desarrollamos con éxito proyectos con las Carmelitas Misioneras de María, las Capuchinas, las Mercedarias de Berriz, Dominicas del Rosario, las Hermanas de la Caridad por citar solo algunas órdenes religiosas femeninas. De igual modo, los Combonianos, Salesianos, Carmelitas, Jesuitas y tantos otros que componen un abanico inmenso de religiosos tanto españoles como de multitud de países, se cuentan entre nuestros socios. Asociaciones e Institutos como Ekumene y las Cruzadas Evangélicas reciben también nuestro apoyo y otras confesiones como metodistas o anglicanos han contado también con financiación para sus proyectos de desarrollo.
El primer viaje fue iniciático y me enganchó con África para siempre por muchas cosas de las que destacaría la sonrisa abierta de los niños, miles de niños de ojos negros con sonrisas muy blancas, que recibían nuestros globos de regalo como el más precioso tesoro!!!. El contacto con la realidad fue duro. Miles de espinas se te clavan en el alma y te dan ganas de hacer cuanto esté en tu mano para mitigar un poco esa pobreza, esa carencia de todo. Todas aquellas cosas de nuestra vida cotidiana en las que ni siquiera reparamos ni valoramos: agua potable, luz eléctrica, carreteras y caminos decentes, farmacias y centros de salud por ejemplo, simplemente no existen en amplias zonas del país. No tuve sensación de peligro ni inseguridad aunque es una zona de grandes conflictos interétnicos y pude comprobar con mis propios ojos la presencia de soldados y de las fuerzas de vigilancia y supervisión de la ONU, la MONUSCO como se la denomina en esas tierras. Las carreteras sí fueron un problema por su mal estado a pesar de los Toyota conducidos por choferes expertos. Los varios trayectos de aviones locales y avioneta sobre los lagos Victoria y Alberto y una travesía de 4 horas en piragua motorizada remontando el rio Congo hasta Isangi para acceder a un proyecto de 20 pozos de agua para poblados campesinos, aportó el componente de aventura al mismo.
El segundo viaje realizado a la provincia de Katanga en el sur del país durante 20 días fue de nuevo un maratón de visitas de inspección y seguimiento de proyectos terminados, en curso y nuevas solicitudes, más todos los que fueron surgiendo a lo largo de los días porque en África funciona el "tam tam" y la voz se había corrido como la pólvora y todo el mundo sabía de nuestra presencia y nos buscaba. Hablo en plural porque la norma de Manos Unidas es viajar dos personas por motivos de seguridad y yo lo he hecho en ambas ocasiones acompañada por una magnifica compañera de viaje, Mamen Lucas Zuil, con la que me complemento muy bien.

"Su riqueza en recursos naturales hace que este país sea objeto de codicia para las multinacionales, a lo que se suma el mal gobierno y corrupción de sus dirigentes".


Esta nueva experiencia ha sido igualmente muy gratificante y enriquecedora. La iniciamos con un viaje de 8 horas para un recorrido de 120 kms. acompañadas del Director Médico de Cáritas a la Misión de Kilela Balanda muy cerca de la frontera con Zambia donde estamos apoyando unos internados de chicas y chicos en colaboración con Cáritas diocesana de Lubumbashi y Cáritas Astorga en España. Se han reconstruido unos pabellones destrozados por la guerra para convertirlos en internados a los que se han añadidos letrinas, despachos y cocina. Las diversas actuaciones en la Misión han consistido en suministro de agua mediante sondeo y fuente con canalizaciones, un hospital, escuela con primaria y secundaria y suministro de luz mediante grupo electrógeno primero y con apoyo de paneles solares en último término, que ha hecho realidad el sueño de esas gentes.
Después vino el proyecto del Centro Formación Social Nyota, "estrella" en swajili, para 150 mujeres anexo al centro educativo de primaria y secundaria Alfajiri, "amanecer" para 300 y 500 alumnos respectivamente en Likasi o el también de las Cruzadas Evangélicas en Lubumbashi con 383 niños en el preescolar y 190 mujeres en el Centro Social.
Y de nuevo en Panda, barrio periférico obrero de Likasi, donde Manos Unidas está apoyando al Padre Xavier Goicouria, sacerdote que está desarrollando un Centro de Formación Profesional de jóvenes en electricidad del automóvil, electrónica y carpintería con 430 beneficiarios directos entre chicos y chicas. Cuenta entre su alumnado con 3 chicas en la especialidad de electrónica lo que constituye todo un éxito en la labor de promoción de la mujer africana.
Y más y más proyectos, como el de los Salesianos con cultivos de maíz y soja como apoyo al mantenimiento en el empleo de los profesores del Instituto de secundaria de esta congregación en Imara (Lubumbashi), donde las familias enteras se implican y obtienen un complemento al exiguo salario que perciben del gobierno congoleño que no les permite vivir.
Son muchos los proyectos terminados y aunque el camino a recorrer es enorme y hay tanto por hacer que nuestra ayuda es solo una gota de agua en el inmenso mar de necesidad que se abre ante nosotros, la satisfacción de ver tantos realizados con éxito y cuyo impacto positivo en la sociedad es palpable, nos produce una alegría muy grande y nos llena de fuerza y esperanza para acometer nuevos retos. / Mabel Ybánez

 


 

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