Somos una comunidad religiosa inspirada por Mary Ward y queremos vivir nuestra Espiritualidad y compartirla con las personas con las que convivimos y trabajamos

 

facebook Facebook  |  twitter Twitter  |  youtube YouTube   Flickr 

| sobre web  Suscríbete a nuestro boletín  

 

Noticias del Instituto

Una mirada a los CIEs

El Cie de Aluche queda muy cerca del lugar donde residimos desde nuestra vuelta de Ecuador. Fue una realidad que llamó nuestra atención y desde el principio buscamos la forma de poder dar un servicio a las personas allí internadas. No era fácil la entrada y no se puede ir por libre.

Al mismo tiempo estamos insertas en la parroquia de San Hilario de Poitiers, su párroco es Julio Palomar el antiguo párroco de la Crucifixión del Señor en Caño Roto, muy conocido por todas nosotras.

Isabel Peche, izquierda, y Louise Latin, derechaIsabel Peche, izquierda, y Louise Latin, derecha

En febrero de 2016, Julio se puso en comunicación con Alberto Plaza SJ, director de Pueblos Unidos, Obra Social de los Jesuitas para migrantes. Se convocó una reunión para las personas de la parroquia. Santiago Yerga, en ese tiempo el abogado de Pueblos Unidos encargado del tema de los CIEs, hizo una presentación detallada de estos centros de Internamiento de Extranjeros.

A raíz de ello, gracias a haber conocido esta dura realidad tan olvidada, la gente de la parroquia se movilizó y se organizaron en grupos de voluntarios/as para prestar un servicio.

Desde ese momento, nosotras estamos visitando todos los jueves por la mañana a las personas que nos indiquen.

Desde la parroquia y en un piso disponible en ella, se da acogida puntual a los inmigrantes que quedan en libertad del CIE y no tienen a donde ir.

Oficialmente, el encierro en estos centros se define como “Internamiento no penitenciario” ya que la ley prohíbe expresamente encerrar en cárceles a personas que no han cometido delito alguno, sino que simplemente viven la circunstancia de estar indocumentadas. Es un internamiento de carácter cautelar, a la espera de la expulsión del territorio nacional o en algunos casos la puesta en libertad. Pero en la práctica, muchas organizaciones de derechos humanos denuncian que son como cárceles. En la actualidad, en España hay 7 CIEs: Algeciras, Barcelona, Murcia, Valencia, Las Palmas, Tenerife y Madrid.

En estos centros las personas migrantes pueden estar retenidas hasta 60 días, sólo por el hecho de ser extranjeros y no haber logrado tener papeles, esto es una total falta de respeto por la dignidad de la persona.

Según el servicio jesuita de migrantes, se abusa de las detenciones en los CIE puesto que se hace como medida cautelar, sin analizar las circunstancias particulares de cada caso y en muchos casos no hay perspectivas razonables de ejecutarse la expulsión, con lo cual el encierro no tendría sentido.

El compromiso del voluntariado es sobre todo acompañar, servir, defender sus derechos y “sensibilizar” a la sociedad sobre este problema. Tratamos de mejorar de alguna forma las condiciones de vida de estas personas que se van doblegando. Los días son muy largos ahí dentro y no hay actividades organizadas para ellas.

Habría que abogar por el cierre de los CIE, lo cual implica inevitablemente también exigir por una reforma en profundidad de todo el entramado de control fronterizo y replantearse la forma en que se gestiona en la actualidad el fenómeno tan naturalmente humano de la movilidad de las personas.

Se ha podido comprobar ante todo que es un sistema totalmente inoperante en el que no se respeta la dignidad de la persona. En un CIE pueden estar encerradas personas sin papeles, personas que han huido de un infierno para entrar en otro; mujeres con vidas que esconden situaciones tenebrosas de trata y explotación, o madres con cargas familiares de menores sin ayuda… y también personas con algún delito, esta mezcla hace que sea apremiantemente necesario el análisis particular de cada persona, como reclama Pueblos Unidos en sus informes anuales sobre los CIE.

Desde hace 7 años, el servicio Jesuita a Migrantes – España, SJM–E, publica un informe anual sobre la situación que viven las personas encerradas en los CIE que visitamos sus voluntarios y profesionales (los de Madrid, Barcelona, Valencia y Tarifa).

Este informe subraya lo llamativo de las altas cantidades de gasto público en materia de seguridad y control en los CIE, en comparación con la inversión en atención social a las personas internas.

Los beneficios económicos para las empresas que reciben las adjudicaciones han aumentado ostensiblemente. Estas adjudicaciones son por ejemplo los servicios de suministros, de alimentación… La gestión de los CIE es exclusivamente policial. Llama la atención el enorme contrato para el flete de vuelos de expulsión de migrantes, que asciende a 12 millones de euros.

Este informe concluye reclamando el cierre de los CIE y como medidas previas a su cierre, reclama la mejora de sus condiciones de internamiento en la actualidad y alternativas a la reclusión y la expulsión.

Un año más se denuncia que el gobierno de España sigue sin publicar las cifras oficiales de repatriaciones forzosas y de internamiento, y se reclama más transparencia por parte tanto del gobierno, como de las administraciones locales y regionales, en cuanto a sus competencias relacionadas con los CIE. Todas las administraciones deberían exigir el cumplimiento de los derechos humanos en los CIE, y ocuparse de atender a las personas que quedan en la calle tras pasar por estos centros.

Isabel Peche y Louise Latin (I.B.V.M.)

 


 

contacto espanola   contacto red   contacto enelemundo