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Noticias del Instituto

Trabajo doméstico, un asunto emergente en la Comisión de la ONU sobre el Estado de la Mujer 2017

 En la Comisión sobre el Estado de la Mujer 2017 celebrado en Naciones Unidas, Nueva York, se ha abordado el tema de la situación de las trabajadoras domésticas en el mundo, un asunto hasta ahora descuidado, como destaca Libby Rogerson, ibvm.

 El 83% de las limpiadoras, cocineras, cuidadoras de niñas y niños y de mayores y demás trabajos domésticos son mujeres que no tienen ningún tipo de cobertura legal. No suelen tener contrato que regule sus horas y su salario, no están aseguradas y no tienen cobertura en caso de maternidad o enfermedad. La región Asia Pacífico tiene el mayor número de estas trabajadoras domésticas, unos 22 millones. Brasil, con una población de 200 millones, tiene 7.2 millones de trabajadoras domésticas en condiciones de precariedad. En el ámbito laboral, estas trabajadoras son de lo más vulnerable. Al ser un trabajo de puertas hacia adentro, estas trabajadoras a menudo son explotadas y abusadas.

El trabajo doméstico es una de las fuentes de ingresos más importantes para algunas mujeres de los países en desarrollo. Es una ironía, señala una ponente en la sesión de la ONU, que cada año miles de mujeres salen de su país dejando a sus niños con familiares para ir a cuidar a los niños de otras personas en un país extranjero. Estas personas son una fuente de ingresos importante para los países de salida, por ejemplo las y los trabajadores domésticos filipinos en el extranjero contribuyen con 27 millones de dólares anuales a la economía nacional de Filipinas, es decir, son responsables del 8% del PIB.

 Invisibles para las sociedades, las trabajadoras y trabajadores domésticos están en todos y cada uno de los países del mundo, y debemos preguntarnos por el respeto que se tiene en nuestro país o comunidad por los derechos humanos básicos de estas personas.

¿Qué podemos hacer como miembros de la sociedad civil?

Cuando tienes a una persona empleada para tareas domésticas:
-    Asegurarte de que recibe como mínimo el salario mínimo interprofesional.
-    Que tiene seguridad social.
-    Que trabaja un número de horas legal.
-    Que tiene el tiempo libre que marque la ley.
-    Que tenga cobertura de baja maternal o por enfermedad.
-    Que sus condiciones de trabajo son salubres y seguras.
-    Que tiene derecho a pertenecer a un sindicato.

 Si alguno de estos requisitos no está legislado en tu país ¿qué puedes hacer para mejorar el salario y las condiciones laborales de estas personas vulnerables?
-    Asegúrate de que tratas a tus trabajadoras y trabajadores del mejor modo.
-    Apoya las campañas por una alianza o sindicato de trabajo doméstico.
-    Contacta con representantes políticos locales para pedirles derechos para los y las trabajadoras domésticas.
-    Grupos de defensa de los derechos humanos y legales suelen tener campañas por los derechos de estas personas trabajadoras, comprueba qué es lo que están haciendo para unirte a ellos.
-    Investiga qué ha dicho sobre el trabajo doméstico la Organización Internacional del Trabajo, OIT (ILO por sus siglas en inglés).

Aquí puedes leer el boletín en inglés.

 


 

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